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1/2/10

Milano, Verona, Padova y Bergamo

Fin de semana en Italia con la Escuela oficial de idiomas de Alcorcón. No voy a entrar en valoraciones de organización del viaje ni nada por el estilo, sino que, como hacia cuando estaba en Padova, solo contaré mi opinión personal de la ciudad y lo que he hecho en ellas que, a fin de cuentas, es lo que me interesa recordar en el futuro.

Primer día a Milano donde, como ya habia estado antes, aproveche para ver cosas nuevas como la pinacoteca de Brera que es realmente interesante, con cientos de cuadros realmente buenos y obras de pintores de renombre, el teatro alla Scalla (aunque solo por fuera) y Sant'Ambrogio. No había mucho tiempo para más (apenas unas horas en total) que entre ver todo esto y comprar un par de cosas se pasaron volando.

De ahí fuimos a Verona en la que realmente pase poco tiempo porque aproveche el sabado para ir a Padova a ver a mis amigos que aún continuan allí. Pude volver a ver los sitios donde he pasado tres de los mejores meses de mi vida, y compartir un día con parte de la gente con la que tan bien lo he pasado allí. En Verona solo he salido un rato por la noche del viernes y del sabado que aprovechamos para ir al cine y ver una pelicula cuya critica publicaré mañana.

El domingo tocaba Bergamo, ciudad en la que no he estado antes y, por tanto, totalmente a descubrir. Siguiendo mi filosofia de viaje me aparte del grupo nada más llegar y comencé a descubrir la ciudad por mi cuenta, sin mapa o idea de lo que tiene la ciudad, simplemente dejandome llevar o siguiendo los letreros.

Así vi la catedral Santa Maria Maggiore, el museo de ciencias naturales o el castello. El museo me encantó. Entré porque era gratis y dentro pude ver decenas de animales disecados y objetos interesantes de culturas africanas. Los animales eran realmente espectaculares teniendo de todas las especies y de todo tipo. El castello no tiene mucho que ver, por lo que merece la pena subir es por las increibles vistas que posee. No obstante para llegar a la cima se necesita mucha paciencia y ejercicio fisico porque menos de veinte minutos cuesta arriba (bastante pronunciada) no te los quita nadie.

Por la tarde queria ir la pinacoteca pero estaba en obras y habían trasladado pinturas a otro sitio por lo que pase lo que me quedaba de tiempo en la ciudad baja paseando por sus calles y aprovechando para hacer las últimas compras.

Sin duda tres días más en Italia, que, como todos los anteriores, dificilmente olvidaré.